Martes 25 de Julio del 2017

Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes

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Categoria: Ciencia y tecnología

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Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes
Roxana de León San Luis Potosí, San Luis Potosí. 4 de febrero.- El Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes de la ciudad de San Luis Potosí forma parte del grupo de museos de divulgación científica más importantes del país junto con el Museo del Desierto, el Museo Universum[...]


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Roxana de León

San Luis Potosí, San Luis Potosí. 4 de febrero.- El Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes de la ciudad de San Luis Potosí forma parte del grupo de museos de divulgación científica más importantes del país junto con el Museo del Desierto, el Museo Universum y el Centro de Ciencias de Sinaloa, entre otros. Es dirigido por la licenciada María del Refugio González Flores, quien ha estado involucrada en el proyecto desde su inauguración. En entrevista, ella relata la historia, retos y objetivos de este espacio público de divulgación científica.

El proyecto del Museo Laberinto surge de la propia comunidad científica nacional, encabezada por el doctor José Luis Morán, director fundador del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt), quien en conjunto con un grupo de investigadores de dicha institución genera el proyecto para dotar a San Luis Potosí de un museo de divulgación científica.

Una vez que el gobierno del estado aprobó el proyecto, se asignó el diseño del inmueble a los arquitectos Ricardo y Víctor Legorreta.

Por otra parte, debido a que desde el inicio se buscó que el museo fuera un verdadero centro de divulgación de la ciencia y su relación con las artes, los contenidos de las salas fueron comisionados a un comité integrado por científicos de diversos ámbitos, al cual se sumó un comité científico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), todos expertos en su área y en la divulgación de la misma.

Al principio de cada una de las salas se encuentra la zona conocida como La entrevista, donde por medio de monitores interactivos se muestran las preguntas realizadas a los especialistas involucrados en el desarrollo de los contenidos de las salas; cuestiones como ¿a qué jugabas cuando eras niño?, o ¿qué querías ser cuando fueras grande?, permiten a los visitantes humanizar la definición de “científico”.

 

Un museo de arquitectura inigualable

El nombre del recinto surge al buscar que se establezca la relación de la ciencia con el arte. El término “laberinto” es una metáfora que apela a los procesos de creación y desarrollo artístico y científico, y que nos remite a lo que hay en el museo.

La inversión para la construcción y puesta en marcha del museo fue de casi 500 millones de pesos y contó con el privilegio de tener una arquitectura diseñada ex profeso para las actividades propias del museo. Las antiguas haciendas del altiplano potosino sirvieron de inspiración a los diseñadores, quienes plantearon un patio central donde se encuentra la torre del observatorio, enmarcado por los laberintos que refieren a cada uno de los estados del agua.

Durante el recorrido se pueden apreciar innumerables detalles que son referencia del estado, como los revestimientos de cantera o detalles en ónix, enmarcados por la flora propia de la región. La distribución y diseño de cada una de las salas son los apropiados para el contenido, en estos se cuidó finamente cada detalle arquitectónico y estructural que hacen del museo una obra de arte inigualable. Ha sido acreedor a los premios International Academy of Architecture, así como al XVIII Cemex Building Award, ambos en 2009.

Crecimiento y compromiso social

El Laberinto es un organismo público descentralizado del gobierno del estado de San Luis Potosí, depende del Departamento de Cultura bajo la estructura de una junta de gobierno conformada por representantes del Ipicyt, del Consejo Potosino de Ciencia y Tecnología (Copocyt), Colegio de San Luis, Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), representantes del sector empresarial, de la Secretaría de Educación y de la Secretaría de Cultura, entre otros.

Para su funcionamiento, recibe un subsidio que cubre dos terceras partes de las necesidades; la tercera parte la produce el propio museo. Esto permite no solamente cubrir la beca de los mediadores, algunos gastos de publicidad, exposiciones temporales y las películas 3D sino también mantener el intenso programa social del museo.

En un programa de divulgación, que refleja el compromiso social por parte de los dirigentes del museo y que busca despertar el interés por la ciencia, se realizan visitas a comunidades de alta marginación, donde se trabaja con niños y jóvenes en actividades propias de ciencia y arte. Se llevan microscopios, telescopios, talleres, conferencias, el planetario móvil y la película 3D. En caso de que el municipio se encuentre a menos de tres horas de viaje, el museo condona la entrada y, dependiendo de las horas de viaje, a los niños se les recibe con un lunch y se les despide con un refrigerio. Este programa en el año 2014 atendió 52 municipios y en el 2015 se visitaron 50 municipios del estado de San Luis Potosí.

Este y otros programas buscan crear una cultura donde la mejor inversión que puede hacer una familia es llevar a sus hijos al museo. Los esfuerzos realizados durante estos siete años han logrado frutos, ya que año con año el registro de visitantes crece. Como ejemplo se tiene que en el año 2014 el museo recibió a más de 201 mil personas, mientras que 2015 cerró con más de 270 mil asistentes, incluyendo las actividades extramuros.

Cuando se visita el Laberinto se pueden ver, por los pasillos y en las salas, jóvenes que siempre de manera entusiasta te guían en cada una de las actividades, ellos son los Huachis. Con su característica playera verde, son los mediadores entre el contenido del museo y el visitante. El nombre de este grupo surge como un diminutivo de huachichiles —grupo indígena originario de la zona que actualmente ocupa la ciudad de San Luis Potosí—. Los integrantes se renuevan cada seis meses, durante los cuales prestan su servicio social como facilitadores en la sala de su elección; para esta labor reciben una capacitación integral, así como una beca.

 

Las Noches Astronómicas y eventos especiales

Celebraciones como El día mundial sin auto, El día mundial del agua, etcétera, forman parte de una serie de actividades que buscan generar conciencia en la población. Este año, por ejemplo, se estableció un recorrido por el museo que se llamó La ruta de luz, en honor al Año Internacional de la Luz, para que la gente tenga una forma diferente de experimentar los contenidos del museo.

Dentro de las actividades del museo se realizan jornadas de ciencia y arte el último jueves del mes, mejor conocidas como Noches Astronómicas. Esto surge como una iniciativa para captar público mayor, que se ha ido transformando con el paso del tiempo hasta crear un espacio de esparcimiento científico para jóvenes y adultos.

El museo se encuentra constantemente en la búsqueda del mejoramiento de las salas, en su actualización y renovación de contenido, siempre respetando el guion museográfico, sin perder de vista los hilos conductores establecidos por la comunidad científica.

Para este 2016 se plantea la modificación de las salas del espacio, naturaleza y la sala 3D a través de apoyo federal de Conaculta. Y el reto de sus dirigentes sigue siendo inyectar más dinero al programa social para poder llevar los contenidos del museo a más niños.

 

Agencia Informativa Conacyt

 


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