viernes 19 de octubre del 2018

MAULLIDOS URBANOS El tiempo y las palabras

Adrian Chavarria Espinosa


Categoria: Opinión

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El tiempo y las palabras
Existe una leyenda árabe que habla de cuando dos amigos se encontraban perdidos en el desierto, cuando Farouk se molestó con Ramsés y lo golpeó; entonces el segundo escribió en la arena: “Hoy mi mejor amigo me pegó en la cara”. Al día siguiente Farouk se disculpó y le ayudó[...]


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Existe una leyenda árabe que habla de cuando dos amigos se encontraban perdidos en el desierto, cuando Farouk se molestó con Ramsés y lo golpeó; entonces el segundo escribió en la arena: “Hoy mi mejor amigo me pegó en la cara”. Al día siguiente Farouk se disculpó y le ayudó con su carga; ante ello Ramsés con la punta de su puñal y escribió sobre una enorme roca: “Hoy mi mejor amigo me ayudó a llevar mi carga”.

Ante ello Farouk le preguntó: “¿Por qué ayer que te ofendí escribiste en la arena y hoy has escrito en la piedra?, ante lo cual Ramsés explicó sonriendo, “Los errores de nuestros amigos se los lleva el viento por la noche. Cuando amanece y el sol sale de nuevo ya no podemos recordarlos. Sus pruebas de lealtad, sin embargo, quedan grabadas para siempre en nuestro corazón”.

Recordé esa leyenda con dos hechos relacionados con el 50 aniversario de la matanza de estudiantes en la Plaza de la Tres Culturas en Tlatelolco. Por un lado en las Cámaras de Diputados y de Senadores se develó la leyenda escrita en oro: “Al Movimiento Estudiantil de 1968”, como “un reconocimiento a los jóvenes que lucharon por un México democrático, con justicia y apertura social”.

Por otro lado José Ramón Amieva, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, ordenó el retiro de las estaciones del Metro de las placas alusivas a las autoridades locales y federales que gobernaban en 1968, sin aludir directamente al entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

De esa forma, además de las placas ya inexistentes en las estaciones Piso Suárez, Balderas, Insurgentes, Zócalo e Hidalgo, también se hizo lo mismo en la Plaza de los Trabajadores del Metro y de la Sala de Armas de la Magdalena Mixhuca.

El funcionario capitalino consideró que a 50 años hay ciclos que se deben cerrar y estar acordes con el pensar y el sentir de la ciudadanía, de tal manera que las placas se cambiarán por otras informativas sobre la construcción del Metro, pero sin mencionar a autoridad alguna.

Entonces, de acuerdo con la leyenda árabe, aunque acciones actualmente consideradas no negativas pero si socialmente poco aceptables estén inscritas en metal, que presuntamente perdurarían por tiempo indefinido, pueden ser sustituidas por otras que podrían calificarse de menos ofensivas, mientras que otras situaciones que han querido ser ignoradas por décadas finalmente son reconocidas social y políticamente

Entonces así se comprueba que las palabras escritas sí tienen fuerza y razón histórica.

 

Gato de Barrio

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