martes 16 de octubre del 2018

Cuando donar órganos no es voluntario

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Categoria: Salud y Hogar

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Cuando donar órganos no es voluntario
El comercio de órganos existe, pero debemos olvidar esas historias sobre personas que amanecen en la tina del baño de un hotel, sumergidas en hielos y con un órgano menos; esas son historias de alarma, dice la doctora Josefina Alberú Gómez. Robar un órgano de esa manera no es viable;[...]


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El comercio de órganos existe, pero debemos olvidar esas historias sobre personas que amanecen en la tina del baño de un hotel, sumergidas en hielos y con un órgano menos; esas son historias de alarma, dice la doctora Josefina Alberú Gómez. Robar un órgano de esa manera no es viable; para realizar un trasplante se necesita conocer el estado clínico del donador, su tipo de sangre y su compatibilidad inmunológica con el posible receptor, esto requiere estudios largos y complejos. Lo que sí existe son las redes internacionales que se aprovechan de las necesidades económicas de las personas en comunidades vulnerables y les ofrecen dinero o las extorsionan para que acepten “donar” un órgano.

Josefina Alberú es presidenta de la Sociedad Mexicana de Trasplantes y es integrante del Departamento de Trasplantes del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ). Ella misma ha realizado numerosos trasplantes de riñón y sabe que desde la década de los 90 del siglo XX, los trasplantes han sido víctimas de su propio éxito, pues la capacidad de un trasplante para alargar la vida de un paciente en estado terminal generó una gran demanda de órganos, que supera por mucho la capacidad de suministro que tienen los sistemas de salud en el mundo.

“Hay un desequilibrio entre el número de órganos que están disponibles para donación y el número de personas que requieren un trasplante. Las cifras actuales indican que, para todos los órganos, solo se puede cubrir 10 por ciento de las necesidades mundiales de trasplantes. Esto ocasiona que los órganos se vuelvan objetos rentables, susceptibles de ser vendidos”, comenta Josefina Alberú.

Estas redes generaron prácticas terribles en todo el mundo, por ejemplo, el caso de un red con cabeza en Tel Aviv, que arreglaba la venta de órganos de personas de bajos recursos en Brasil a pacientes internacionales que pudieran pagar cifras cercanas a los 60 mil dólares, desde luego, el donador no recibía prácticamente nada de esta transacción y era regresado a su país sin los cuidados médicos necesarios; en México, está el caso de un empresario mexicano que viajó a Perú para obtener un órgano de manera ilegal y que falleció debido a complicaciones médicas, explica Josefina Alberú.

Estas prácticas también incluían la extorsión y funcionarios de los Estados podían estar involucrados, como lo que sucedía en China, donde casi 90 por ciento de los órganos para trasplante provenía de personas ejecutadas por cometer algún crimen.

La comunidad internacional no pudo permanecer indiferente ante el fenómeno y en 2008, la OMS reunió a 150 representantes médicos y científicos, entre los cuales estaba Josefina Alberú, para redactar la Declaración de Estambul sobre el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes.

Presión dentro de la familia

Nunca voy a olvidar a un paciente que tuvimos: su hermano le donó un riñón, pero resultó que no se llevaban bien. Aun así la persona decidió donar por tratarse de su hermano. Con el tiempo comenzaron a tener más problemas, hasta el punto de que el receptor del riñón dejó de tomarse los inmunosupresores que necesitaba porque ya no quería tener nada que ver con su hermano, recuerda Judith González Sánchez, psiquiatra y jefa del Departamento de Consulta Externa del INCMNSZ.

La psiquiatra sabe lo importante que es trabajar con un equipo multidisciplinario antes, durante y después de un trasplante para detectar cualquier tipo de presión en la persona que dona o que recibe un órgano.

“No tenemos que irnos a otro país, lo vivimos aquí, en el día a día, con personas a las que presionan para donar porque si no, les van a quitar el gasto o les pueden quitar a los hijos. Son situaciones que tenemos que valuar con mucho cuidado, tenemos que dilucidar el fondo de la psique para saber si realmente hay una situación de no coerción”, explica Judith González.

Donadores altruistas en hospitales privados

“En México, la mayoría de los trasplantes se realiza en instituciones públicas, eso está bien, pues es parte de lo que contempla un sistema de salud universal. Por otro lado, está bien que las personas que pueden pagar sus gastos y los del donador vivo y desean trasplantarse en un hospital privado, lo hagan”, dice Josefina Alberú.

Pero la investigadora comenta que el Cenatra detectó un fenómeno que podría ser una señal de alerta de situaciones poco éticas. En los hospitales públicos y en el sistema de seguridad social, la cantidad de donadores vivos no relacionados ronda el siete por ciento, pero en el ámbito privado el porcentaje de los trasplantes de donadores no relacionados es de 31.7 por ciento.

El altruismo sobre todo

“El comercio de órganos está prohibido porque contraviene los valores humanos más básicos y equivale a tomar ventaja injusta de los grupos más pobres y más vulnerables, mina la donación altruista y conduce al mercantilismo y tráfico de seres humanos. Pagar por un órgano da la idea de que unas personas pueden ser consideradas como meros objetos para ser usados por otros”.

Para Josefina Alberú, la comercialización de órganos es un acto ilegal que ensombrece una terapia salvadora de vidas. El altruismo debe ser el centro de la donación de órganos, ya sea de donadores vivos o de donantes fallecidos, para que el trasplante de órganos siga siendo uno de los milagros más grandes del siglo XX.

Las doctoras Josefina Alberú y Judith González discutieron sobre las cuestiones éticas en materia de trasplantes durante el curso “Bioética en la práctica e investigación clínica: un enfoque aplicado”, que organizó el INCMNSZ, con el apoyo de la Comisión Nacional de Bioética. Los organizadores Carlos Aguilar Salinas, Arturo Galindo Fraga y Alejandra Armenta Espinosa, concluyeron que la discusión ética en la práctica y la investigación médica deben ser parte integral del quehacer de las instituciones de salud en México.

Agencia Informativa Conacyt


   

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